Si repartiéramos estos cartones a partes iguales entre todos los habitantes de nuestro planeta a cada uno de nosotros nos corresponderían 92 mil millones de cartones para jugar bingo.
Si fuera posible imprimir todos estos cartones a una velocidad de un cartón por segundo nos llevaría más de 17 billones de años.
En el mundo juegan al bingo regularmente más de 3 millones de personas, de las cuales casi 2 millones y medio son féminas. En el bingo online constituyen el 85 % de los jugadores que prefieren jugarlo por Internet.
Se estima que el total de jugadores de bingo online sea poco más de medio millón de usuarios.
Las edades de los jugadores de bingo:
El 30 % son menores de 35 años.
La mitad no sobrepasan los 50 años de edad
Con lo que se puede refutar la falsa creencia, bastante difundida por cierto, de que el bingo es un juego de viejas y viejos.
En al menos alguna apuesta de sus vidas al bingo el 96 % de los jugadores han logrado algún premio.
Las mujeres disfrutan más del bingo que los hombres. Según encuestas, el 15 % de las mujeres va al bingo para socializar o encontrar pareja.
Los jugadores de bingo gastan como promedio 234 dólares al mes jugando al bingo en línea.
Las personas ambiciosas no suelen jugar al bingo. Estadísticas de encuestas sitúan a la diversión como la principal motivación del bingo, ganar dinero ocupa el quinto puesto.
El bingo deriva de un juego italiano llamado Lotto y fue oficialmente inventado en el año 1530.
El juego fue adquirió popularidad en los EE.UU gracias a Edwin Lowe, un fracasado vendedor de juguetes que encontró en el bingo la forma de salir de la crisis de los años 30 y salvar su empresa de la ruina durante la depresión.

